miércoles, 21 de abril de 2010

Descifrando telenovelas: Universitario, Star Perú, LAN, y la ADFP

La ADFP vuelve a la carga contra sus propios intereses al insistir que Universitario deje el auspicio de Star Perú por el de LAN, luego de que este culebrón por poco privara al fútbol peruano de uno de sus protagonistas. Nuevamente, el carácter pasional y telenovelesco con que el peruano se enfrenta a periódicos y noticieros, lo aleja de interpretaciones acertadas sobre el acontecer público, al ignorar elementos determinantes para la evaluación y formulación de opiniones. Es común que se mida el progreso contra el ancho que el orgullo inflama el pecho, antes que contra el crecimiento de ingresos y utilidades. Así por ejemplo, se tornan difíciles las tareas como consolar las lágrimas de las viudas del infiel supermercado que se vendió a extranjeros, con argumentos que señalen que su amado escogió el mejor camino, que mejorará su administración y empleará a muchos compatriotas. Similarmente, el lío que protagonizó la “U” escapó del análisis, prestándose a mal informadas y ensombrecidas interpretaciones sobre las cuales esta columna busca aportar luz.

Universitario, persigue el lucro como medio para fines ajenos a él. Prefiere ser auspiciado por Star Perú, no por antichilenismo, sino porque le significa mayor utilidad. LAN ofreció 50 asientos, al 54% de la tarifa regular, a cada equipo del Torneo. El 46% restante por pasaje, fue cubierto por el Fondo de Transporte, formado con el impuesto de 1.7 soles por entrada vendida en el Torneo. Así, Universitario, que vendió más entradas que el promedio de equipos, subsidió indirectamente a equipos de poca recaudación, no menos ricos (San Martín recaudó poquísimo en el 2009, y ofreció al DT Menotti $1.5 millones de sueldo anual). Opuestamente, Star Perú ofreció 32 asientos gratis y cupos para los reservistas, por partido nacional o internacional para el cual el equipo requiriera viajar: un ahorro de $300 mil al año. Como actor racional, Universitario prefirió la opción que le ofrece un mejor medio para su fin.

Por su lado, las aerolíneas, como organizaciones con fines de lucro, se disputan la inversión de exponer su marca, y exhibirla ante el mayor público posible. Así, buscan incrementar sus ventas y lucro; no demostrar simpatía por algún club. Individualmente, LAN se beneficiaba con los acuerdos pasados; monopolizó el auspicio de aerolíneas a equipos de fútbol peruano, y pagó un precio relativamente bajo por el servicio. Al romperse la barrera del monopolio, y permitirse la entrada de competidores, LAN y las demás aerolíneas que ofrecen vuelos nacionales competirán por un espacio en las camisetas del Descentralizado, de la misma manera que DirecTV y Telefónica compiten por derechos de transmisión. Por ahora, la aerolínea que más se beneficia del lío es Star Perú, cuyo nombre ha sido oído y leído por un público mayor al que hubiera llegado si su logo habría ido a parar en la camiseta crema sin encontrar obstáculos y polémicas.

En tanto, la ADFP defiende el interés de los clubes de la primera división, y gestiona el transporte de sus asociados, minimizando su costo. Las alternativas para financiamiento individual, deben ser aprobadas por la Asamblea, o se multa al club (es lo que le corresponde a Universitario; jamás se mencionan “suspensiones”). Entonces, al LAN perder su posición en la camiseta de uno de los clubes peruanos más populares, amenazó con no cumplir el acuerdo de financiamiento con la ADFP. Al peligrar el interés de los clubes, la ADFP se ensañó contra Universitario, y buscó persuadirlo para que se quede con LAN, y no se perjudique al resto de equipos. Sin embargo, la ADFP peca de cortoplacista; el corto malestar que podría generar LAN si retirara su auspicio, sería superado por la entrada de competidores a este mercado: a mayor competencia los más beneficiados son los consumidores.

Dejando de lado el sensacionalismo y demás connotaciones con que cargan acontecimientos de nuestro medio, el balance es el siguiente: Universitario se beneficia del auspicio de Star Perú, Star Perú entra a competir a un nuevo mercado y se ve beneficiado de la publicidad gratuita que esta telenovela le significó, los clubes peruanos se beneficiarán de la guerra de precios entre las aerolíneas competidoras, y a LAN se le privará de un monopolio, siendo el único perdedor. El resultado debería satisfacer a los pragmáticos defensores del libre mercado y lucro, y a los patriotas y sus pechos inflados.

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