(Publicado originalmente el 22 de julio del 2011 en Gestión)
Ad portas del cambio de gobierno, se vive un vendaval de propuestas legislativas proteccionistas que preocupa a quienes valoramos el actual modelo económico. La bancada nacionalista lidera esta inquieta puja como quien quiere endilgar la tarea al gobierno actual para no cargar con ella durante el suyo.
El último mes ha sido tan solo una demostración de lo que podrían ser los próximos cinco años en un Congreso donde los promotores de estas leyes serán mayoría. El sector privado y los congresistas pro mercado deben mantenerse despiertos y vigilantes; de ello dependerá que se preserven los pilares del crecimiento alcanzado.
En el ruedo están los debates sobre los transgénicos, la reducción de la brecha digital y las contrataciones estatales. Todos con una carga romántica y popular que apela a la emoción. Y tanto apela que, a pesar de tener un fondo proteccionista, en su mayoría estos proyectos despistan y pasan inadvertidos frente a las narices de una dormitante bancada pro mercado.
En el debate sobre transgénicos, por ejemplo, se han priorizado los inciertos y alarmistas argumentos ecológicos por sobre los más claros análisis económicos. Económicamente, la moratoria beneficia a los productores nacionales que verán reducida su competencia. Perjudica a quienes exportaban dichos productos a nuestro país, perjudica a los productores nacionales que por razones de precio o calidad prefieren importar insumos transgénicos antes que abastecerse localmente, y por último, perjudica a los consumidores que deberán cargar con el incremento de precios. Hace falta sacudirse, no dejarse hipnotizar por la retórica idealista, y analizar a fondo los verdaderos impactos ecológicos y socioeconómicos del producto.
De manera similar, están los proyectos para el "fortalecimiento" de la industria nacional. Para reducir la "brecha digital" se propone exonerar del IGV a las ensambladoras nacionales de PC. Para "nivelar" la competencia por contratos estatales, se propone un pago adicional para las empresas extranjeras. A primera vista, los beneficiados son los productores nacionales y los perjudicados, los extranjeros. Pero despertemos y ahondemos: el "fortalecimiento" del que hablamos se basa en lisiar a la competencia, depender de distorsiones y en proteccionismo. Al final, nos vemos afectados todos: Estado y consumidor serán provistos de menos productos, con menos calidad y precios más altos.
Toda medida anticompetitiva beneficia a un competidor en desmedro de los otros, y como consecuencia se perjudica al consumidor. Los intereses de productores agrícolas, proveedores del Estado y ensambladores de PC nacionales, se ocultan detrás de la causa patriota y explotan la emoción y sensibilidad del ciudadano. En ese sentido actúan como azuzador con ambición política en conflictos sociales, o si se prefiere, como analista bursátil alarmista que busca generar desconfianza política.
Por ello, es necesario que los afectados en el sector privado y los legisladores pro mercado estén despiertos y bien atentos; detrás del disfraz de cordero puede estar el lobo más feroz. Los congresistas entrantes deben estar conscientes de lo que enfrentarán y no dejarse sorprender por leyes de títulos conmovedores. Para ello, deberán ponerse los lentes analíticos y objetivos que les permitan evaluar los potenciales alcances e impactos de cuanta propuesta los visite.
Por último, el sector empresarial a favor de la apertura y libre competencia, deberá ser cauto y no ir al choque contra estas iniciativas románticas, pues fácilmente se le estigmatizará de antipatriotas. Por el contrario, deberá enfatizar y desarrollar los argumentos de cómo la apertura y competencia benefician a la economía peruana, al consumidor y al desarrollo social del país. A través de la racionalización y tecnificación del debate, se debe demostrar y convencer que la competencia justa es un mejor camino hacia el desarrollo.
15 experts from Chicago are invited by their government to attend some meetings in Cuba. The professors are each given a $100 allowance to spend on souvenirs etc. When they had a free hour, the group split up in a frantic search for the best price on Cohibas.
ResponderEliminarThank you, thank you, I'll be here all night. (Wheelan)